jueves, 11 de enero de 2018

Entrevista a Mavi García

Mavi García comenzó en el mundillo del deporte desde muy joven. Se inició en el mundillo del patinaje artístico para, más adelante, comenzar a correr. A raíz de entonces, ha logrado unos resultados impresionantes encadenando zancadas y en el mundillo de las pruebas de duatlón. Con el paso del tiempo, se fijaron en su mejoría en la bicicleta y comenzó a competir defendiendo los colores del equipo Bizkaia. Para esta nueva temporada, defenderá los colores del equipo femenino que ha sacado el Movistar Team, una iniciativa digna de alabar por parte de la compañía telefónica.

Mavi ha demostrado tener calidad para correr y montar en bicicleta por separado, y también para hacerlo de manera conjunta. Reconoce que, aunque este año estará más centrada en el ciclismo, junto a sus compañeras del Movistar Tema, no descarta volver a correr e incluso realizar alguna prueba de triatlón o maratón. En definitivas cuentas, una chica que nació con un don para los deportes de resistencia.

Me puse en contacto con Mavi a finales del mes de diciembre, La verdad, había leído bastantes noticias sobre ella en diferentes medios de comunicación especializados en ciclismo, y su historia me llamó mucho la atención. Una chica capaz de rendir a un nivel muy alto en dos deportes tan exigentes como el ciclismo y la carrera a pie, y que había logrado llegar al profesionalismo dentro del mundo de las dos ruedas, primero defendiendo los colores del Bizkaia y, a partir de esta temporada, del Movistar Team. Me pareció que una entrevista con ella podría ser bastante interesante, así que, tras ponernos en contacto, aceptó. La impresión que me he llevado de Mavi es la de una deportista con los pies en el suelo, a pesar de los resultados obtenidos, pero que, a la vez, tiene las cosas bien claras y sabe perfectamente hasta dónde quiere llegar.
1.- Para empezar, vamos a remontarnos a tus inicios en el deporte. ¿Cómo empezaste a correr, a montar en bici y a competir en duatlón?

Mi deporte desde los siete años hasta los 17 fue el patinaje artístico. Lo de correr vino de rebote a los 25 años.

A los 24 cansada de no hacer nada después de haber dejado el patinaje, empecé con clases de tenis en Príncipes de España dos veces por semana y antes de empezar daba cuatro o cinco vueltas a la pista de atletismo para entrar en calor y un día me preguntaron si quería asistir a una milla (carrera de 1600mts) porque creían que corría muy bien. Me animé y desde ese día no dejé de correr. Con el duatlón empecé con mi hermano. Él había empezado con la bici de carretera y decidimos hacerlo por parejas. Se nos daba muy bien pero a él le parecía ya poco y se puso solo. Con el tiempo me insistió para que lo probará y me dejó su bici y un compañero unas zapatillas, y allí empezó todo.

Luego el tema del ciclismo visto que en bici mejoraba tan rápidamente, no tardó un amigo que había sido profesional en ponerse en contacto con la federación Española para buscarme un equipo. Me llamó Agurtzane (directora del Bizkaia) y me dieron la oportunidad de probar con ellos.

2.- Durante unos años, has alternado ciclismo y carrera a pie, logrando unos resultados considerables en ambos deportes por separado, y también en duatlón. ¿Cómo es esto de alternar ambos deportes a un nivel tan, tan alto, como en el que tu estás?

Yo estaba muy acostumbrada a practicar los dos deportes y parecía que lo asimilaba todo muy bien. Es cierto que cuando ya quieres afinar mucho en uno de los dos las cosas no son tan fáciles ya que llegados al punto de jugarte un mundial hay que centrarse más y es complicado estar al 100% aun así he tenido muy buenos resultados y veremos a partir de ahora como evoluciona la cosa.

3.- En 2015 y 2016 logras alzarte con la victoria en el Campeonato de España de duatlón de larga distancia, habiendo sido, en los años anteriores, tercera y segunda. ¿Cómo es esa experiencia de estar en lo más alto en un Nacional?

En realidad el campeonato de larga distancia de España lo he hecho tres veces y lo he ganado cada vez. Es un campeonato que me viene muy bien porque se hace prácticamente todo sola ya que no está permitido el drafting y a mi me beneficia muchísimo. En los que hice tercera y segunda eran de distancia sprint.

4.- Siempre se ha dicho que los triatlones no se ganan en el segmento de natación, pero sí pueden perderse. En el caso del duatlón, primero se corre y luego se va en bicicleta, para finalizar corriendo de nuevo. ¿En qué segmento se gana o se pierde un duatlón?

En estos depende mucho del recorrido del duatlón y de la distancia. En los duatlones sprint (cortos) es mas importante correr bien, ya que es muy rápido, con la bici se puede ir a rueda y luego se remata corriendo en dos kilometros y medio. Donde es mas compensado es en distancia olímpica, ya que son distancias algo mas largas y aunque se pueda ir a rueda ya es diferente. En cambio en los de larga distancia, claramente si estás muy fuerte en bici es el sector que predomina.
5.- Como duatleta, ¿cuáles son tus puntos fuertes y puntos débiles para las competiciones?

Yo soy bastante compensada, aunque en la bici siempre ha sido donde he sacado mas ventaja y lo que peor se me daba puede que fueran las transiciones, que no me gustaba mucho practicarlas.

6.- Hablaba antes del triatlón. ¿Te gusta el triatlón? ¿Has participado en alguno?

Todo el mundo me anima a que me ponga con ello, pero no ha llegado el momento todavía. A pesar de que no soy de agua, voy a nadar una vez por semana. Nunca se sabe más adelante...

7.- ¿Cómo surge la posibilidad de competir a nivel profesional en ciclismo con el Bizcaia-Durango?

El primer año y medio lo estuve compaginando con el trabajo. Tanto el duatlón como el ciclismo. Viendo como iban las cosas, la mejora que iba obteniendo, los problemas en el trabajo y los días que necesitaba, llegó un momento que era insostenible y pedí una excedencia en mi puesto de trabajo y empecé a tomármelo realmente enserio.

8.- ¿Es muy parecida la manera de competir dentro de un pelotón ciclista en un duatlón a hacerlo en una competición ciclista?

Es totalmente diferente. De hecho esa es la parte que mas me ha costado y que me sigue costando en el mundo del ciclismo. Meterse en un pelotón de competición UCI a los 30 años, no tiene nada que ver que una que lo ha hecho desde pequeña. A parte de eso he tenido algunas caídas que no me han ayudado a evolucionar en ese sentido.

9.- Has tenido muy buenos resultados también como ciclista profesional. En el Mundial fuiste, junto a Sheyla Gutiérrez, con las mejores ciclistas de la ciclistas de la competición. ¿Qué recuerdas de este último Mundial?

Fue una muy bonita experiencia ya que era el primero. Disfruté de vivir ese ambiente que no se puede comparar con ninguna de las competiciones que había hecho hasta ahora. Únicamente el circuito dada su rapidez y técnica no era especialmente bueno para mi...
10.- En el Tour de San Luis de 2016 sufriste una caída bastante grave. ¿Qué recuerdas de todo aquello?

Tengo muy mal recuerdo de esa caída y espero no volver a pasar por algo así. Fue duro estar tan lejos de casa y sufrir una caída así. Perder el conocimiento y no recordar nada hizo que todo aquello me hiciera coger algo de miedo.

11.- Para esta nueva temporada defenderás los colores del Movistar. ¿Qué te parece que este patrocinador se anime a estar dentro del mundillo del ciclismo ya no solo con los chicos, con los que ya lleva unos cuantos años, sino también con un equipo femenino?

Pues, ¿yo que te voy a decir? Que me parece estupendo que nos den esta oportunidad y estamos todas muy agradecidas por ello. Ahora está en nuestras manos que todo funcione y que pueda seguir este proyecto muchos años más.

12.- Dentro de lo que es el Movistar, ¿tenéis contacto con los ciclistas masculinos?

Sí. El equipo ha querido que lo hagamos todo conjunto para que haya las menos diferencias posibles entre nosotros. Hicimos la concentración y la presentación así y creo que todo lo que sea posible no lo haremos por separado.

13.- De todo lo que has vivido dentro del mundo del ciclismo, ¿qué ha sido lo que más y lo que menos te ha gustado?

Al principio no me gustó o me costaba entender la manera de hacer las cosas dentro del pelotón, tampoco encajaba mi carácter con muchas cosas que veía pero pienso que todo era porque acababa de empezar todo era nuevo y me costaba encajarlo todo. Lo que menos me gusta con diferencia de este deporte son las caídas y lo que más me gusta es el compañerismo que puede llegar a haber con algunas compañeras, el trabajo en equipo y las alegrías conjuntas.

14.- ¿Con quién te encuentras más a gusto dentro del pelotón? ¿Te quedarías con alguna compañera en concreto?

Sin lugar a dudas hasta ahora la mejor compañera que he tenido dentro del pelotón es Lourdes Oyarbide, ella seguirá conmigo en el Movistar y estoy realmente contenta de que así sea.

15.- Duatlón y ciclismo. Pero, ¿qué te parece la carrera a pies sola? Tengo entendido que también le pegas bien como único deporte.

La carrera es con lo que empecé toda esta aventura y me encanta. De hecho tengo el récord Balear de 5000mts, 10000mts y media maratón y aun me he quedado con la espina de bajar muchas de mis marcas.

16.- Aunque ahora estés más centrada en el ciclismo. ¿te volveremos a ver corriendo a pie?

Por su puesto. Correr forma parte de mi vida y volveré a ello seguro. Además, he dejado pendiente hacer un maratón....

17.- Dentro de la carrera a pie, ¿asfalto, pista o cross?

Hacía las tres cosas y todas me gustaban. Quizás con lo que mas disfrutaba era con las carreras de ruta en asfalto pero es necesario hacerlo todo para ser un atleta completa.

18.- Hay cierta controversia con que si la carrera a pie y el ciclismo son incompatibles. Unos dicen que sí, otros que no. El hecho es que para entrenar los duatlones necesitáis trabajar ambos deportes. ¿Qué opinas tu sobre esa compatibilidad o no compatibilidad de ambos deportes?

Pienso que el trabajo cruzado es beneficioso para el rendimiento del deportista, sólo que como comentábamos antes cuando quieres estar tan tan arriba en uno de ellos, quizás la clave está en solo hacer uno y el otro simplemente dejarlo como complemento. Después de hacer este próximo año, podré hablar de esto con más conocimiento.
19.- ¿Qué te parece el auge que está teniendo el atletismo popular?

Me parece algo muy bueno. En general sea como sea que la gente practique deporte y se aficione a él, me parece algo muy beneficioso para todos.

20.- ¿Nos podrías contar un poco cómo han sido tus entrenamientos para preparar duatlones o pruebas de carrera a pie, y ahora para ciclismo? ¿Tienes entrenador?

Empecé con Manuel Picó, un corredor de aquí de Mallorca con el que nos entendíamos de maravilla y al tomarme mas enserio la bici hace dos años metimos a Martí Cerda (exclista) con nosotros y entre los dos me iban compaginando los entrenos de carrera a pie y de bici. Al querer hacer las dos disciplinas, implicaba tener que doblar entrenos muchos días y algunas veces se hacía muy duro. Este año al dedicarme solo al ciclismo, mi entrenado es Francis Cabello.

21.- Mavi, ¿qué es lo que te motiva para salir a entrenar cada día?

Me motivan muchas cosas. En primer lugar disfruto haciendo deporte y esa es mi mayor fuente de inspiración. Luego ver mi evolución es algo que también me da mucha fuerza para seguir con todo esto y saber donde está mi techo. Y por último el saber que me abre muchas puertas, me hace conocer lugares y a gente genial y no puedo dejar pasar estas oportunidades.

22.- A nivel competitivo, ¿nos podrías explicar cómo tienes programada esta nueva temporada con el Movistar?

Aun no está del todo cerrado el calendario pero si puedo decirte que empezaré en la vuelta a Valencia, que mi preparación va estar mas centrada para las vueltas importantes y también de cara al mundial.

23.- Actualmente, el mundo del deporte está muy metido en la tecnología. Potenciómetros, pulsómetros, GPS que aportan un montón de datos… ¿Eres usuaria de la tecnología a la hora de entrenar y competir?

Sí, sí, me gusta controlar los kilómetros que hago y también mi rendimiento. Además pienso que más allá de todo, proporciona datos muy importantes para el entrenador y se logra hacer el entrenamiento mas adecuado.

24.- ¿Qué te parece el apoyo que tiene el deporte femenino en nuestro país? ¿Crees que es suficiente, o tiene aun mucho por mejorar?

Pienso que va mejorando pero que para nada es suficiente. En muchos aspectos hay muhas cosas que mejorar y confío que poco a poco sea así. Va muy lento, pero en mi opinión si que avanza. Nosotras que somos las perjudicadas, somos las que tenemos que intentar mejorarlo y poner ganas.
25.- ¿Qué consejo das a todos aquellos o aquellas que quieran, dentro del duatlón, la carrera a pie o el ciclismo, llegar tan lejos como tu lo has hecho?

No soy nadie para decir lo que hay que hacer, pero si una cosa tengo clara, es que la insistencia y el no perder nunca las ganas poniendo pasión a lo que haces, es lo que al final marca la diferencia. Nunca es tarde para intentarlo y en mi caso es un ejemplo muy claro.

26.- Para cerrar, di lo que quieras a los lectores del blog.

La verdad es que mi caso es algo peculiar y a pesar de que pienso que las cosas hay que buscarlas para conseguirlas también es necesario dejar que fluyan sin más. En mi caso he hecho eso, y eso sí, he cogido al vuelo todas las oportunidades que se me han presentado y lo he puesto todo en ello. Así que creer en uno mismo es lo que al final te lleva a coger el camino a seguir.


Gracias.

sábado, 6 de enero de 2018

San Silvestre y primeros rodajes

Llevo ya un tiempo relativamente largo en el cual, escribo en el blog de una forma intermitente, publicando un día algo, para luego estar unos cuantos días sin escribir nada. Entre unas cosas y otras, la verdad es que lo voy dejando y, al final, dejo demasiado espacio entre entradas. No es que me guste demasiado, pero hay ocasiones en las cuales toca seleccionar las cosas a realizar a lo largo del día. En esta ocasión, me gusaría escribir sobre diferentes temas. Poe un lado, y aunque quede un poco lejano, me gustaría escribir un poco acerca de la San Silvestre de Zamora, que ganaron Diego Bravo y Alma de las Heras, ambos del Atletismo Zamora, organizador de la prueba. También me gusaría escribie sobre cómo están siendo los primeros entrenamientos después de un mes y medio parado por completo debido a la fractua de costilla que tuve a finales del mes de noviembre. A ver qué tal nos queda en esta ocasión.
Cartel de la XXXIX San Silvestre de Zamora.
(Foto: http://sansilvestrezamorana.blogspot.com.es).

El pasado domingo se celebró un año más, y ya van treinta y nueve, la San Silvestre de Zamora. Con una más que interesante participación, sobre todo si tenemos en cuenta que muchos fueron los corredores que por la mañana estuvieron compitiendo en la prueba navideña de Salamanca, tomaron la salida en un formato de competición cuyo objetivo es pasarlo bien para cerrar el año. En el plano puramente competitivo, los vencedores absolutos fueron Diego Bravo y Alma de las Heras, del Club Atletismo Zamora, que, precisamente, fue el encargado de la organización de esta San Silvestre.
Salida de la San Silvestre de Zamora de 2017.
(Foto: Juan Carlos Vicente).
A las 17:00 se dio inicio a la prueba con las carreras de los atletas más pequeños. Media hora más tarde se daría la salida a los atletas que participarían en la prueba Absoluta. Fue aquí, precisamente, donde había puestas más miras. Con gran puntualidad, se dio la salida a esta categoría, que contaba con deportistas zamoranos de bastante nivel. Enseguida se formó un grupo con Angel Alejandro Nieto, Fernando Lorenzo, Marcos Gómez y el triatleta Sergio Santos, que marcaron un fuerte ritmo. Muy pegados a ellos vendría un buen grupo de corredores, formado por Agustín Ruiz, Héctor Carrascal o Asier Cuéllar, entre otros. Al primer paso por la Plaza Mayor, sería Diego Bravo el encargado de dar un fuerte cambio de ritmo, que le sirvió para coger unos metros de diferencia, que sería capaz de mantener hasta el segundo paso por la Plaza Mayor, ya para llegar a la meta. Por detrás, Angel Nieto, a su paso por la Plaza de Viriato, daba también un fuerte cambio, que le serviría para llegar en segunda posición. Tercero fue el veterano del Solorunners Fernando Lorenzo, mientras que en cuarta posición entraba Marcos Gómez, seguido de Sergio Santos, ambos del Atletismo Benavente, igual que el segundo clasificado. Cabe destacar la séptima posición del también veterano Agustín Ruiz, que, a pesar de ya no entrenar de una manera tan específica como ha estado haciendo hasta hace pocas temporadas, sigue manteniendo un nivel más que aceptable, logrando completar la prueba en 11'09, a menos de un minuto del vencedor.
Vencedores de las diferentes categorías pertenecientes a la
prueba Absoluta. (Foto: Juan Carlos Vicente).
Por allí se dejaron ver varios atletas de la provincia de Zamora que, a lo largo de los años, han logrado muy buenos resultados en este deporte. Podríamos hablar de gente como Ramiro Morán, que fue como espectador, Teo de las Heras, a cargo de la organización junto al resto de integrantes del Atletismo Zamora, club del que es entrenador; y Marco Antonio de la Fuente y Agustín Ruiz como participantes en la prueba, defendiendo los colores del club organizador, fueron algunos de esos corredores que, a lo largo de los años, han logrado, por decirlo de alguna manera, hacer historia dentro del atletismo zamorano y también fuera de las "fronteras" de la provincia, en diversas pruebas a lo largo de Castilla y León o de nuestra geografía nacional o internacional.
Pistoletazo de salida. (Foto: Juan Carlos Vicente).
Cambiando un poco de tema, el pasado martes, por fin, pude pnerme a entrenar de nuevo, tras estar un mes y medio sin poder sumar ningun kilómetro debido a la fractura de costilla que me hice a finales del mes de noviembre. Lo cogí con bastantes ganas este primer día, completando un total de 10 kilómetros justos en 46'05", a un ritmo medio de 4'36 min/km. Si soy sincero, la verdad es que para nada esperaba poder rodar por debajo de los 5'00 min/km, y menos acercándome tanto a los 4'30 min/km. Ésto, la verdad me dejó basatante animado. El miércoles, creyendo que iría tan bien como el día anterior, decidí subir un poco la distancia respecto al martes. Y aquí fue cuando me vino el palo. Conseguí completar 13 kilómetros en 1h02'09", a 4'46 min/km, y pensando que no llegaría a casa. Acumulé el haber estado parado durante mes y medio con el aire en contra durante más de la mitad del rodaje (vaya semanita a raíz de este "agradable" airecillo) y una salida excesivamente fuerte para el tiempo que llevaba sin rodar, lo que me llevó a que, durante los últimos dos kilómetros tuviera que bajar el ritmo considerablemente. Hasta ahí llevaba una media de 4'43 min/km. El jueves tocó ponerse manos a la obra con otro rodaje. Esta vez opté por tocar el carril bici y hacer como el lunes, hacer la mitad de la sesión, darme la vuelta y volver por el mismo trazado. Arrancando bastante más lento que el día anterior y corriendo de una manera más progresiva, completé otros 13 kilómetros en 1h03'32", a 4:53 min/km. Viendo que la sensaciones del jueves nada tuvieron que ver con las del miércoles, ayer opté por incrementar un kilómetro la distancia a recorrer. Así, fui a dar una de mis vueltas favoritas por Zamora, la vuelta a Cabañales. Durante los primeros kilómetros lo pasé bastante mal con el aire que soplaba, pues, como suele decirse en el mundillo del ciclismo, lo pillaba de cara o de "puto culo", pero no lo acababa de llevar nunca a favor. Durante los últimos cinco kilómetro sí que logré llevarlo completamente a favor. Así, completé 14 kilómetros en 1h07'03", a 4'47 min/km y acabando los últimos tres por debajo de los 4'40 min/km. Hoy, para celebrar el Día de Reyes, incrementé otro kilómetro más, llegando hatsa los 15. Para esta sesión de carrera continua opté por rodar en la zona del carril bici y el Puente de los Poetas, completando un total de 15 kilómetros justos en 1h13'00", a 4'51 min/km.

Con Ramiro Morán, en la carrera popular
de Los Bloques (Zamora), en el verano del
2012.
 
A falta de completar la sesión de carrera continua, donde no tengo muy claro que me pueda librar del agua, ya estoy dándole vueltas a cómo programar las sesiones de carrera continua a partir del lunes. Como he dicho en alguna ocasión, la idea es hacer doce semanas de carrera continua, al igual que hice el año pasado cuando empecé a entrenar de nuevo después de la lesión que tuve en el pie, ir subiendo cada semana un poquito más el kilometraje. La verdad es que la experiencia la temporada pasada fue muy interesante, por eso en esta ocasión me animo a volver a hacerlo. Sin embargo, en esta ocasión quiero modificar algunas cosillas respecto a la manera en que hice "la base" el año pasado. Por un lado, quiero hacer todo este periodo, desde el principio, basándome en la distancia a recorrer y no en el tiempo, mientras que tampco entrenaré con pulsómetro. La verdad es que soy de los que piensan que organizar unos entrenamientos al revés de como yo tengo previsto organizar este plan (es decir, por tiempo y con pulsómetro), pero también es cierto que, desde que entreno de manera autodidacta, me he ido haciendo cada vez más "anárquico" en este aspecto, lo que me lleva a plantearme esto como más me gusta o como prefiero, y no como pienso que puede ser más lógico.
Carrera de El Encinar. Septiembre de 2016.
A lo largo de estas doce semanas me pensaré bastante lo de ir a alguna competición. La verdad, ahora mismo creo que no estoy lo suficientemente preparado como para colgarme un dorsal y salir en una prueba competitiva. Me cuesta mantener los ritmos que estoy manejando y aun estoy saliendo a rodar con agujetas, por no hablar de algún que otro dolorcin muscular que va apareciendo, me imagino que habitual cuando haces un poco el bruto tras mes y medio parado por completo. El Cross de Ávila, que se celebrará la próxima semana en el parque de El Soto de la capital abulense. No podré participar en él, la primera vez que no acudo desde 2014, cuando debuté allí, un año que nos cayó una nevada curiosa. El año pasado me encontraba en una situación semejante a la actual, solo que más en forma. También me encontraba haciendo "la base", pero, a diferencia de ahora, llevaba entrenando desde mediados de noviembre, por lo que la diferencia de estado de forma es más que considerable. Aun asi, corrí sobre los 3'45 min/km, que me sirvió para seguir entrenando e intentar mejorar el ritmo de cara a otras carreras (conseguí hacer la carrera de Don Bosco de Valladolid en febrero en 3'38-3'39). Me fastidia bastante no participar en esta edición del Cross de Ávila, pero bueno, no siempre las cosas salen como queremos. Por lo demás, no tengo nada más programado hasta la media de Zamora, donde sí espero poder salir, pero con un objetivo claro y sencillo: salir a pasármelo bien. Por muy entrenado que llegue, creo que los 21097 metros es una distancia que se me queda muy grande si salgo a tope, pero que me gusta cuando salgo para disfrutar de la prueba. Recuerdo cuando debuté, precisamente en Ávila, me lo pasé genial, llegando a meta en 1h30'06". Unos meses después, en marzo, corrí mi primera media maratón por las calles de mi ciudad, para mi, algo muy bonito. Este 2018 me gustaria volver a correr la media de mi ciudad, aunque sea, como decía, para salir a pasármelo bien.

Nos vemos... haciendo deporte, claro. 


viernes, 29 de diciembre de 2017

Con ganas de poder volver


Me pongo hoy a escribir sin saber demasiado bien sobre qué voy a hacerlo. Hoy es uno de esos días en los que no tengo ninguna idea concreta que me permita juntar unas cuantas letras en este espacio. Por lo tanto, voy a tirar un poco de improvisación, y a ver qué es lo que sale. Como siempre digo, espero que el resultado no sea algo aburrido. A ver qué tal se da en esta ocasión.

El pasado 21 de noviembre me fracturé una costilla mientras iba rodando. Bueno, una fija, pues la doctora barajó la posibilidad de que hubiera dos, pero en la radiografía la segunda no se veía de una manera clara. El martes pasado se cumplieron cinco semanas parado por completo, sin poder hacer ni un solo metro con las zapatillas y las mallas. A lo largo de este tiempo, he ido viendo bastante mejoría, llegando al punto actual, en el cual no noto ninguna molestia. Es algo que me anima bastante, ver que la cosa va mejorando y que ya no hay dolor. Sin embargo, a pesar de notar esta mejoría, hay otros puntos que me hacen ver esto desde un ángulo mucho más negativo. He pasado de estar trabajando y entrenando, de acá para allá, a no poder trabajar ni entrenar, lo que me ha llevado a estar más horas en casa. Es cierto que he aprovechado para seguir estudiando unas oposiciones, pero es cierto que ese “movimiento” que he tenido hasta el pasado 21 de noviembre se ha visto muy, muy reducido, echando bastantes más horas en casa. Cuando te acostumbras a organizarte el tiempo para intentar aprovecharlo porque tienes que hacer varias cosas (trabajar o estudiar, entrenar…), estás en un constante “va y ven”. En ocasiones de mucha carga, la verdad es que podemos estar deseando descansar un poco, pero, al final, siempre acabamos echando de menos ese ajetreo. Eso es un poco lo que a mi me está pasando ahora. La verdad, intento mirar las cosas de una manera positiva, y ver que hoy ya me han dado el alta laboral y que, por otro lado, el martes podré empezar de nuevo a entrenar, pero, aun así, me cuesta bastante ver que todo acaba pasando y que, tarde o temprano, podré volver a hacer “vida normal”, entiendo por tal poder volver a entrenar los seis días habituales y durante unos cuantos kilómetros, y poder volver a trabajar.

Tras diversas citas médicas, hoy tocó la última. Por fin, empiezo a ver el final del túnel. El médico me dio el alta a nivel laboral. Buena noticia, que me permitirá volver a trabajar el martes. Una vez con el alta en la mano, mi pregunta fue clara: “Doctor, ¿y correr? ¿Ya podré volver?” (una pregunta muy habitual en estas citas médicas). La respuesta del doctor fue clara: “No tengas tanta prisa, tienes que cumplir el plazo de mes y medio para poder volver a correr”. Haciendo cálculos, el martes hace cinco semanas que estoy sin correr, así que el próximo martes se cumple ese mes y medio. Cuando me confirmaron la fractura, no me hizo falta preguntar, enseguida me dijeron que “vas a tener que esperarte el mes y medio para poder volver a correr”, pero debo reconocer que, en las citas anteriores, no perdía la esperanza de que se pudiera reducir ese tiempo, pero, lo primero, hasta hace semana y media más o menos, aun notaba ciertas molestias, y segundo, el plazo que siempre me han dicho para que el hueso suelde es de cuarenta días, así que, mal que me pese, me tocará esperar hasta el próximo martes para poder ponerme a encadenar zancadas.

Centrándome un poco más en el aspecto deportivo, que suele ser el tema principal del blog, la verdad es que me está costando bastante estar parado durante tanto tiempo. Desde que hago deporte de forma tan asidua (más o menos desde septiembre-octubre de 2009), nunca había estado sin hacer ningún tipo de actividad física durante tanto tiempo. Sí es cierto que, debido a alguna lesión, he estado parado por completo durante algún periodo de tiempo determinado, el más largo, diez días, cuando me lesioné el año pasado. Recuerdo otra vez que, tras un ingreso hospitalario, allá por el mes de agosto de 2011, estuve justo un mes en el cual, tras más o menos un par de semanas en las cuales no hacía mucho, empecé a salir algo en bicicleta (unos 30 kilómetros, más o menos día sí y día no), alternándolo con algunas caminatas por el carril bici y alrededores. La diferencia con entonces es que, al final, acabé haciendo algo de deporte, aunque tardara un mes en volver a calzarme las zapatillas. El año pasado estuve dos meses sin poder correr, pero ocurrió lo mismo que en el caso anterior, a los diez días de estar parado, empecé con la bicicleta y la natación, lo que me sirvió para evitar perder demasiado (tras ese tiempo, pude salir los primeros días a ritmos de 5' min/km, que tras dos meses sin correr, no me podía quejar). Para esta ocasión, no he podido hacer nada de nada a lo largo de las semanas. Desde luego, ésto no lo he llevado nada bien. Mientras iba teniendo mejorías en la costilla, tocaba seguir parado, sin poder encadenar zancadas, algo lógico, pues no he dejado de tener una fractura ósea (o dos, pues, como dije, no había estado muy claro) y ésto requiere su tiempo, pero también algo que a los corredores no nos gusta nada. Pero bueno, como dije en el párrafo anterior, el martes espero poder calzarme de nuevo unas zapatillas, que ya va siendo hora.

Me imagino que, después de tanto tiempo, la forma estará por los suelos. La idea para empezar a entrenar será la misma que utilicé cuando tuve que reiniciar los entrenamientos tras la lesión del año pasado, es decir, hacer doce semanas de carrera continua con el objetivo de hacer lo que los ciclistas llaman “la base”. Estoy barajando la posibilidad de modificar algunas cosillas respecto a la manera de hacerlo del año pasado. Entre esos cambios se encuentran a dejar el pulsómetro en casa y salir solo con el GPS y dejando que sea el cuerpo el encargado de decir los ritmos a los que ir en cada rodaje. Por otro lado, no descarto retomar los entrenamientos por distancia, en vez de por tiempo. Una vez completado este periodo, me gustaría intentar retomar los entrenamientos de calidad, de cara a preparar algún 10.000, mi distancia favorita.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Entrevista a Daniel Mateo Angulo

Hablar de Daniel Mateo Angulo es hacerlo, sin duda alguno, de presente, pero también de futuro dentro del atletismo. Nació el 31 de agosto de 1989 en Soria, ciudad que dieron a conocer sus paisanos Fermín Cacho y Abel Antón en el mundo del medio fondo y de la maratón. Ahora, es nuestro protagonista quien deberá emular a estos dos grandes corredores. Desde luego, calidad tiene más que suficiente. Ha brillado en muchos de los crosses más importantes de nuestro país, y, además, ha logrado unas marcas más que interesantes en pista. Sabe lo que es correr de tu a tu con los atletas africanos, y ha logrado representar a nuestro país en Europeos y Mundiales. Además, es un corredor que sabe de la importancia de tener algo más fuera del atletismo, aunque los resultados auguren un buen futuro dentro de este deporte. En su caso, Daniel optó por, antes de dedicarse exclusivamente a esto, terminar su Grado en Educación Primaria.

Con Daniel he coincidido en varias pruebas de campo a través, aunque nunca en la misma categoría. Lo recuerdo corriendo siempre en las posiciones delanteras, mostrando una gran calidad para este deporte. Recuerdo en una ocasión, creo que fue en un cross de Aranda de Duero, en el que escuché un comentario entre dos atletas que venía a decir algo así como “hoy viene Dani Mateo, va a haber guerra”. La verdad es que llevaba tiempo queriendo entrevistarle. Daniel accedió sin ningún tipo de problema a que la mandara unas cuantas preguntas. Aquí está el resultado, espero que os guste.
1.- ¿Cómo llega Daniel Mateo al mundo del deporte y, en concreto, al del atletismo?

Daniel Mateo llega al atletismo como un niño inquieto al que le gustaba participar en las actividades deportivas que aparecían en el colegio. De ahí practicaba todo tipo de actividades en los juegos escolares de Soria hasta que poco a poco me fui decidiendo y me quedé con el atletismo.

2.- Desde que comenzaste tu andadura atlética, ¿cuáles han sido tus equipos? ¿Qué destacarías de cada uno de ellos?
La verdad que he pasado por multitud de equipos. Empecé los primeros años de la mano de Carmelo Antón en el Club Atletismo Soria, después hicieron un equipo en el pueblo de la mano del equipo de futbol local, la S.D. Almazán, y de ahí pasé al C.D. Abel Antón, donde permanecí hasta la categoría promesa.

Después, gracias a Abel Antón fiché por Strands.com durante una temporada, una gran iniciativa que se truncó por el hecho de ser demasiado innovadora para aquel tiempo. De ahí al Camargo, F.C.Barcelona, CAUG Guadalajara y el Bikila donde milito actualmente. La verdad que en cada uno de ellos he ido dando pasos y actualmente creo que estoy en el club que por mis características mejor se adapta.

3.-¿Qué es lo que motiva a Daniel Mateo para calzarse las zapatillas y salir a entrenar cada día, o para colgarse un dorsal de la camiseta y dar todo en una competición?
Mi principal motivación es ser el mejor cada día e intentar hacer las cosas lo mejor posible en cada sesión con el objetivo de cumplir mi sueño que no es otro que el de participar en unos Juegos Olímpicos.

4.- Si tuvieras que elegir entre pista, asfalto y cross, ¿con qué te quedarías?
Cada disciplina me gusta por sus características. el aspecto de correr sin importar el reloj en el cross me encanta. La mejora que se consigue y los ritmos que se llegan a manejar en la pista cada día me sorprende más y satisface mucho. El asfalto es el futuro y donde daré lo mejor de mí.
5.- Recuerdo que una vez, un ciclista profesional que, en su época, ganó una Vuelta a España, me dijo que dedicarse profesionalmente al ciclismo era muy complicado, pero que hacerlo en el atletismo era imposible. Tu estás en la élite de este deporte. ¿Crees que es factible vivir de este deporte sin tener que dedicarte a otra cosa?
Si piensas en el día a día es posible, pero hay que tener un nivel muy muy alto. Creo que hay que pensar un poco mas allá e ir haciendo cosas que puedan ayudar en el futuro.

6.- Daniel, ¿nos podrías decir quién es tu entrenador y cómo soléis plantear los entrenamientos para tus objetivos competitivos?
Mi entrenador es Enrique Pascual Oliva, el mejor y mas laureado entrenador español de la historia. Me transmite mucha confianza, tranquilidad e ilusn. A su lado soy muy feliz y me encanta su plan.

7.- Eres un atleta soriano. ¿Qué importancia han tenido Abel Antón y Fermín Cacho en el atletismo de tu tierra?
Importancia máxima ya que gracias a ellos y Enrique hay atletismo en Soria y cultura de atletismo.

8.- Y hablando de Soria, allí se celebra un cross con mucho nivel y prestigio. Para un soriano como tu, ¿qué supone tener una prueba de este calibre al lado de casa? ¿Te motiva especialmente competir en esta prueba?

Creo que es un escaparate ideal para Soria. Además, a mi gusto nada objetivo tenemos uno de los circuitos más duros en los que he participado. Supone una ilusión tremenda acoger a tanta gente en los sitios por los que paso todos los días entrenando.

9.- Me imagino que con el paso del tiempo habrás ido mejorando tus resultados deportivos. ¿Cuándo te das cuenta de que "tienes madera" para este deporte y que, por tanto, puedes llegar lejos?

De Promesa de tercer año dije, "Daniel, o eres campeón de España de cross, o hay que plantearse esto", entrené como no lo he hecho nunca, obsesionado, concentrado en que era posible, y lo conseguí, desde ese momento dije, "a por ello", y nada más acabar mis estudios de Grado en Educación Primaria me dediqué solo a correr.

10.- De todos es sabido la gran calidad de los atletas africanos. Tu estás delante en las pruebas que ellos dominan. ¿Cómo es competir contra los atletas etíopes, keniatas...? Si desde fuera impresiona verles correr, desde dentro tiene que ser aun más impresionante.
Desde dentro es muy complicado, yo siempre en la linea de salida pienso que puedo con todos, pero luego es imposible darles caza, la facilidad y ligereza con la que corren es extraordinaria.
11.- De todas tus marcas en pista y asfalto, y de todos los resultados que has obtenido a lo largo de estos años, ¿destacarías alguna marca o resultado por algún motivo especial?
A lo largo de toda mi vida corriendo cada etapa o cada pequeño paso ha tenido una importancia y ha supuesto una ilusión máxima por lo que todos son importantes.

12.- Una vez fui a correr un cross en el que tu también iba a tomar la salida. Recuerdo que escuché a un atleta decirle a otro algo así como "hoy viene Dani Mateo, va a haber caña". ¿Te sientes respetado por tus rivales cuando vas compitiendo?
Realmente no se si será así o no, curioso comentario, pero si que me gusta poner las cosas difíciles a los demás y al igual que yo no tengo miedo a nadie, tampoco creo que haya nadie inferior.

13.- ¿Cuáles son tus próximos objetivos si hablamos de competición?
Los objetivos pasan por el Campeonato de España de Cross y de seguido empezar la pista con la mirada puesta en el campeonato de Europa en pista a celebrar en Berlin.

14.- ¿Nos puedes contar alguna anécdota que te haya sucedido en todos estos años compitiendo?
Son muchas y me cuesta recordar una. Es de lo mejor que me ha aportado el atletismo, el conocer tantísima gente y tener la oportunidad de viajar tanto.
15.- Siendo castellano-leonés, me imagino que habrás competido por gran parte de la provincia, si no por toda. Tengo curiosidad por saber si te has acercado alguna vez a correr a Zamora.

Si que he competido en numerosas ocasiones, desde un campeonato regional de cross en Zamora que se me dio extraordinariamente mal, hasta varias veces en Toro donde fue el campeonato de Europa de cross.

16- ¿Eres usuario de herramientas como el pulsómetro o el GPS a la hora de entrenar, o te “alejas” un poco de este tipo de aparatos a la hora de calzarte las zapatillas?
El pulsómetro no me gusta mucho pero sí el GPS ya que me da la libertad de improvisar recorridos en mis entrenamientos y saber que he cumplido el plan establecido.

17- El auge del atletismo popular es impresionante. Una de las cuestiones más habituales últimamente en este aspecto es sobre si el “atletismo popular” y el “running” es lo mismo o son conceptos distintos y no tienen nada ver el uno con el otro. Para ti, ¿es lo mismo ser corredor popular que ser “runner”?
(Risa). Considero que no es lo mismo y que tienen muchas vertientes diferenciadoras en las que tendríamos que hacer otra entrevista solo para hablar de esto.

18.- ¿Y qué opinas precisamente sobre este auge del atletismo a nivel popular?
Me encanta que exista esta vertiente porque creo que correr hace feliz a la gente y disfruto mucho viendo a gente cuyo hobby es mi trabajo.

19.- ¿Cómo ves el atletismo castellano-leonés?
Somos una comunidad grande, con mucha variedad y buenas instalaciones. Pienso que tiene mucha salud, además tenemos gran parte de los mejores crosses nacionales.

20.- Bajo tu punto de vista, ¿qué importancia tienen los estudios en la vida de los deportistas?
Son algo útil, necesario y obligatorio, y no por lo que aprendas o para lo que te puedan servir, sino porque es una etapa de tu vida que hay que pasar en una edad determinada.
21.- ¿Recomendarías la práctica de este deporte?
Si que lo recomendaría, totalmente. En mi caso particular me ha educado y hecho crecer hasta el día de hoy. A mi me hace muy feliz y disfruto mucho con mi vida.

22.- Para cerrar, di lo que quieras a los lectores del blog.
Que sean felices, pacientes y persistan en sus objetivos que con esta fórmula las cosas acaban saliendo.

martes, 19 de diciembre de 2017

De GPS, watios y competiciones va el asunto

Muchas veces he dicho (y otras muchas me lo han dicho) que soy muy “de la vieja escuela” y muy, muy cuadriculado. Ésto afecta a la manera que tengo de ver muchas de las circunstancias actuales con las que nos encontramos en deportes como el atletismo y el ciclismo. La carrera a pie a nivel popular o, mejor dicho, el “ranin”, el cicloturismo y el triatlón están teniendo, en la actualidad, un auge impresionante. Estamos en plena expansión y cada vez vemos más gente participando en los eventos deportivos correspondientes. Todo esto está genial cuando hemos entrenado acorde con el objetivo, conocemos nuestros límites, no queremos ir más allá y, además, cuando logramos disfrutar de todo esto. Sin embargo, hemos llegado a un punto que, la verdad, me está resultando preocupante. Cada vez vemos más “raners” calzarse las zapatillas para salir a correr en una maratón cuando no llevan ni un año corriendo y la preparación para nada ha sido acorde. Lo mismo sucede en pruebas cicloturistas, donde, primero, se sale a competir en eventos cuyo objetivo no es ese, muchos llegan a los eventos sin haberse organizado en temas de entrenamientos. Si hablamos de tecnología, en sendos deportes nos encontramos con unos artilugios que, hasta no hace demasiados años, eran prácticamente ciencia ficción. Relojes en el caso de la carrera a pie y aparatos con forma de teléfono móvil en el caso del ciclismo, capaces de darnos distancia, pulsaciones, watios, cadencia de pedaleo y muchos más datos, y que lo único que provocan es que estemos más pendientes de lo que dice el “aparatejo” que de nosotros mismos.

Comienzo escribiendo sobre las pruebas deportivas. Siendo sincero, creo que en el aspecto de la preparación de competiciones o eventos a nivel popular, los atletas somos, por norma, bastante más “desordenados” que los aficionados al ciclismo, aunque es cierto que es solo un puntito el que, bajo mi punto de vista, nos separa. Voy a explicarme. Dentro del mundillo de las carreras y corredores populares, nos encontramos con gente que se plantea como objetivos distancias de cinco y diez kilómetros, unas distancias para nada desdeñables, ni cuando estamos empezando ni cuando ya llevamos años metidos en esto, porque los ritmos, por ejemplo, van variando, y al final, el sufrimiento viene a ser el mismo. Sin embargo, ya aquí nos encontramos con gente, por ejemplo, en pruebas que ahora están a la vuelta de la esquina, como son las San Silvestres, en las que un año se apuntan un grupo de amigos y uno de ellos se queda con las ganas, por lo que decide empezar a corretear un poquito para poder salir él también con su grupo de amigos a pasar el rato. Unos, empezarán y serán disciplinados, se pondrán en manos de un experto (con experiencia y titulación, que siempre nos dejamos lo último) y podrán completar cualquiera de esas dos distancias un año más tarde sin mayor dificultad. Sin embargo, nos encontramos con personas que empiezan. Y lo dejan. Y vuelven. Y lo dejan. Y vuelven. Y así, durante el siguiente año. Consecuencias: llegamos a la siguiente San Silvestre sin una base sólida, sin haber entrenado regularmente,, y las lesiones deciden hacer acto de presencia, si es que no hemos hecho alguna antes con ciertas “locurillas” en uno de esos entrenamientos intermitentes, pensando “hoy me pego la paliza por todos los días que me he saltado antes” (que perfectamente pueden haber sido tres o cuatro semanas sin hacer nada de nada). Y por no hablar de los que no han hecho nada de deporte, pero deciden apuntarse a una San Silvestre de 10 kilómetros.

Aumentando de distancia, las cosas se modifican un poco, pero los patrones siguen siendo semejantes a lo escrito anteriormente. Muchos corredores empiezan en esto del atletismo, y rápidamente empiezan a marcarse objetivos. Eso es algo interesante cuando somos conscientes de que estamos empezando en este mundillo y, por lo tanto, no podemos asaltar algunas cosas antes de tiempo. Sin embargo, tras haber participado en alguna prueba de cinco y diez kilómetros, nos atrevemos con hacer una tirada de 17-18 kilómetros, y como hemos sido capaces, nos animamos a correr media maratón. Y todo esto, en cosa de aun año. ¿Es bueno asaltar a la larga distancia? Sí, siempre y cuando estemos preparados para ello y conozcamos hasta dónde podemos llegar. Bajo el punto de vista de alguien que no es entrenador de atletismo ni nada por el estilo, sino un aficionado a este deporte, creo que no conviene darse tanta prisa para asaltar a pruebas que vayan más allá de los diez kilómetros. Cuando estamos empezando en esto, debemos llevar una escala lógica, que debe ir acorde a nuestra edad.

Yo siempre recordaré la frase que Teo tantas veces nos decía: “Un corredor pasa a ser atleta cuando ha sido capaz de encadenar cinco años de entrenamientos regulares”. De ahí, la importancia de saber llevar una buena escala. Lo mejor, sobre todo cuando estamos iniciándonos, es contar con la ayuda de un entrenador, que sepa llevarnos. Bajo mi punto de vista, el buen entrenador no es aquel que tiene experiencia tras haber estado compitiendo durante muchos años, o solo aquel que tiene una titulación, porque un día, por qué no, vio una salida interesante guiando a corredores, aunque luego no haya corrido. Para mi, el buen entrenador es aquel que tiene experiencia a nivel atlético y que, luego, ha decidido formarse para poder llevar a deportistas.

Me gustaría centrarme ahora en las competiciones. Debido a la gran cantidad de corredores que hay actualmente, nos podemos encontrar con un amplio abanico de pruebas en las que participar cada fin de semana. En provincias con bastante población, nos encontramos con que, entre el viernes y domingo, coinciden varias pruebas. Pero ésto ya no solo ocurre en lugares de estas características, y en cuanto llega el bueno tiempo, en provincias más pequeñas sucede esto. No tenemos más que ver, por ejemplo, en calendario de carreras populares de Zamora entre junio y septiembre, para darnos cuenta de esto. Y pongo solo un ejemplo de provincia pequeña. ¿Cómo me parece esto? Pues, la verdad, me parece muy bien que haya competiciones a nivel popular, donde los atletas que salen a correr por puro placer puedan colgarse un dorsal de su camiseta y juntarse, como sucede en algunas ocasiones, con atletas de élite, pero también creo que ésto ha sobrepasado el límite, sobre todo en pruebas de media maratón y maratón. Me explico. Resulta que nos encontramos con las típicas carreras en los pueblos o barrios sobre una distancia determinada, con unos cuantos participantes y demás, lo que viene a ser una “carrera de las de toda la vida”, pero luego, nos encontramos con otras competiciones que en su día comenzaron siendo así, pero que con el paso de las ediciones han logrado una repercusión impresionante, llegando a unas cotas de inscritos que dejan a uno con la boca abierta. Nos encontramos incluso con que muchas pruebas compiten por ver quién tiene mayor número de inscritos, o en cuál de ellas se hace mejor marca. Para mi gusto, todo basado en el marketing, en atraer a la mayor cantidad posible de participantes. ¿Ventajas? Bueno, la verdad es que yo no le veo demasiadas ventajas al hecho de “compartir” espacio con otros 20.000 corredores. Es cierto que, si o sí, ese gran grupo tiene que acabar disgregándose en pelotones más pequeños, pero creo que sigue siendo algo realmente incómodo y que puede llegar a ser, incluso, un poco “claustrofóbico”. ¿Inconvenientes? Destacaría que, por qué no, gran parte de estos eventos multitudinarios tienen la “culpa” de que muchos deportistas decidan pasarse a las largas distancias sin los entrenamientos o base suficientes. Esas campañas de publicidad por medios especializados la verdad es que son muy, muy buenas y animan a cualquiera a correr una maratón o una media, y viendo el panorama, creo que no es lo mejor.

Si cambiamos de deporte y nos vamos al ciclismo, nos encontramos con historias prácticamente idénticas a las mencionadas en los párrafos, aunque, bajo mi punto de vista, sí es verdad que, quizá, aquí se cometan menos “locurillas”, aunque, como escribí al principio del artículo, la diferencia es mínima. Gente que nunca antes ha hecho deporte se apunta a marchas como la Quebrantahuesos, un evento de 205 kilómetros entre España y Francia que requiere de muchas, muchas horas de entrenamiento, muchos puertos subidos y, para colmo y mi gusto, muchos, muchos años haciendo kilómetros sobre una bicicleta. No quiero repetir todo lo anteriormente escrito de nuevo, pero con otro deporte, así que me voy a centrar, en esta ocasión, en escribir sobre un tema que concierne a ambos deportes: la tecnología aplicada a los “aparetejos” capaces de darnos tal cantidad de datos juntos, que si a los ciclistas de hace veinte años se lo hubieran dicho, no hubieran por menos que echarse a reír y llamar “frikis de la ciencia ficción” a quién se lo dijera.

Hace unos cuantos años, era bastante habitual ver que los ciclistas salían a entrenar sin nada que les sirviera de referencia más allá de sus propias sensaciones, sin cuentakilómetros ni nada semejante. Lo mismo sucedía con el atleta, que, como mucho, utilizaba los relojes de aguja para tener un poco controlado el tiempo que corría, pero nada más. Como curiosidad, recuerdo de que los más veteranos del Club me comentaban cuando se iban a rodar utilizando, precisamente, aquellos relojes de aguja. Los tiempos pasaron, y con ellos, aparecieron los cuentakilómetros y los relojes digitales que llevaban incluso cronómetro por vueltas. ¡Menudo cambio! Seguro que aquellos primeros “cuentas” fueron mucho menos fiables que los actuales, pero ya era todo un cambio. En el atletismo, en este aspecto, hemos estado algo más rezagados hasta hace unos años, y hemos seguido utilizando estos relojes digitales (a los que, años más tarde, se les unió el pulsómetro) hasta no hace demasiados años, que aparecieron los primeros GPS. Y ahí el cambio ya sí que fue brutal. Dentro del mundillo de la carrera a pie, nos encontramos con que ya no hacía falta calcular a ojo los kilómetros o lo de saber lo que se había hecho rodando por circuitos que previamente se habían medido con los cuentakilómetros de las bicicletas, pues estos aparatos, además de pulsaciones, nos daban al instante la distancia recorrida, el ritmo al que se rodaba o nos permitían la opción de ver de forma automática el tiempo que realizado en el último kilómetro.

La verdad, me parece que la aparición, primero, de artilugios como los pulsómetros y, más adelante, de los GPS, ha sido algo muy, muy positivo, pero, como todo, con ciertos matices. El hecho de tener al instante y de manera bastante fiable toda la información que nos proporcionan los actuales GPS es una gozada y nos permite ver con más datos si nuestros entrenamientos están realizando efecto o no. Sin embargo, tengo la impresión de que nos hemos “obsesionado” un poco con este tipo de material. Nos encontramos actualmente en el mercado con aparatos que aportan tal cantidad de información que sucede lo siguiente: gran parte de esa información no la vamos a utilizar en toda la vida útil que pueda tener el GPS. Pienso que, en el caso de un deportista popular, basta con saber la distancia, ritmo o velocidad, tiempo y pulsaciones, y también es importante poder hacerlo con un cronómetro por vueltas. Todo ésto lo ofrecen los GPS actuales, por lo que, en este aspecto, genial. Luego, siguiendo con lo necesario para los que nos gusta esto, pero no nos dedicamos de manera profesional a competir, creo que más, sobra. No acabo de entender, por ejemplo, que muchos cicloturistas sean incapaces de salir a dar pedales si no es sabiendo en cada momento los watios que van moviendo. Entiendo el uso de esta forma de entrenamiento en los ciclistas profesionales, pues cuantos más y mejores datos tengan para entrenar, mejor, pero, en el caso de cicloturistas e incluso ciclistas Master, creo que es un utensilio que no se le va sacar ningún partido. Sin embargo, para todos los usos, sí veo bien el pulsómetro, no solo cuando estamos preparando una prueba, sino también para salir a hacer algo de ejercicio. Es una manera, para mi gusto, muy adecuada de tener controlado el corazón, parte fundamental de nuestro cuerpo, y que, por qué no, nos puede ayudar a ver posibles anomalías cardíacas, aparte de ayudarnos a no “pasarnos de rosca” en ciertos momentos de intensidad.

Aun hay gente que prefiere salir con el cronómetro digital de toda la vida y que no quieren saber nada de los GPS actuales. ¿Mal hecho? Pienso que es una cuestión, también, de lo que a uno esté acostumbrado, y que no tiene nada de malo usar “el casio de toda la vida”, como suelo decir en varias ocasiones, siempre y cando seamos conscientes de nuestros límites, de saber cuándo podemos forzar haciendo series o cuándo es mejor salir a rodar tranquilo durante unos cuantos kilómetros. Así se ha estado hasta no hace tiempo, y desde luego, los deportistas no tenían menos nivel que ahora, ni mucho menos. Es más, como alguna vez me han dicho, “ahora que tenéis un montón de datos a vuestra disposición, corréis menos que en mi época, cuando íbamos con el Casio que tenia cronómetro por vueltas”. Y me lo han dicho varias personas.

Nos vemos… haciendo deporte, claro.