domingo, 15 de mayo de 2011

Lobobike

-Recorrido: No lo tengo nada claro

-Tiempo: 38,82

-Tiempo: 3:37:55 (más adelante entenderéis el por qué)

-Vel. media: 10,68

-Vel. máxima: 39,22


Bueno, tras esta breve introducción con información de la ruta (menos el recorrido, ya que, con tanto camino, tanta rodera y tanta piedra) no tengo ni la más remota idea de por dónde hemos ido. Salimos de Figuerela de Abajo. Teníamos pensado salir de allí sobre las 9:00 ó 9:15, por lo que de Zamora había que salir a las 8:00. Y fuimos puntuales... en lo que a la salida desde Zamora se refier, porque, al llegar a Figuerela, llegamos casi a las 10:00, es decir, una hora más tarde de lo que teníamos previsto. ¿La razón? El autobús se perdió y, como mi padre y yo en un coche y mi tío detrás de nosotros con el suyo (en cuanto hay alguna marcha como esta, se viene con nosotros), íbamos detrás del autobús, también nos perdimos. Llegamos, montamos las bicis y, tras alguna "avería" con mi cadena y con mi freno delantero, pudimos salir. Al principio, por suerte, había asfalto, cosa que se agradecía para calentar, porque, después, nos vendría una buena "soba" de caminos, algún que otro "charquito" que habría que los valientes cruzaron subidos y los que no somos valientes, bajados por donde buenamente podíamos, etc.
Salimos del asfalto y el camino estaba bastante malo. Al principio, los kilómetros caían relativamente rápidos, pero, según fueron pasando, cada vez eran más largos; de hecho, del kilómetro 33 al 34 y del 34 al 35 se me hicieron horribles. Ya desde el primer camino fue una marcha muy, muy técnica. En algunos caminos era prácticamente imposible pasar de 12 km/h. Además, ha habido muchos charocosque nos han tcoado pasar pocon los pies (a no ser que fuérais alguno de los valientes que lo hicieron sobre las dos ruedas, cosa que no sé si sald´ria muy rentable para meter la bic en eol coche). En algún tramo de asfalto, en la única cuesta que había sobre él, mi padre atacó. Yo me quedé a rueda de mi tío, ya que ahacía algo de viento. Al final, cogimos a mi padre.
Como anécdota os puedo contar que he estado a punto de "besar el suelo" dos veces. Una de ellas fue de la forma más tonta, pero, al final, en eso se quedó. Íbamos rodando a un ritmo normal, al que permitía el camino. Yo, sin forzar lo más mínimo. Iba por el medio, por donde podía ir seguro, pero con la mala suerte de que pillé una planta (yo creo que era una escoba) muy grande, por lo que la rueda se me oviíó para un lado, on la consecuencia de cambio de sentdo del resto de la bicicleta y, evidentemente, de mí, que iba encima. Intenté enderecarla, pero se me fue para el otro lado. Al final, entre "viajar" para un lado, para el otro e intentar quedarme recto, no me preguntéis cómo, me fuí al suelo, pero me quedé de pie, la bici se quedó en el aire... En fin, para haberse sacado una foto. Lástima que el fotógrafo oficial no estaba por allí. Otra caída fue cuando estábamos subiendo la última subida. Cuando mejor iba, pillé otra posible escoba (no sé si eran esas plantas) y la bici se me paró en seco. A ambos lados estaba bastante más bajo el suelo, así que me tocó dar cierto "viaje" con los dos pies quitados de los pedales hasta que llegué al suelo con uno de ellos...
Ha habido algún rato que lo único que decía, por cómo era el recorrido, era: "En cuanto pille un barranco me bajo y tiro la bici por él". Evidentemete, no iba a tirar la bici por allí... Pero es que en atletismo, los caminos no están tan malos.

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