viernes, 19 de agosto de 2016

Juntando letras y más letras

Parece mentira, pero llevo una temporada donde tengo la sensación de que manan pruebas de los deportes que me gustan por todos los lados. Por un lado, desde mayo hemos podido disfrutar del Giro de Italia, el Tour de Francia, las pruebas de ciclismo y la maratón femenina de los Juegos Olímpicos, y estamos a muy pocos días de que empiece la Vuelta a España y se dispute la maratón masculina de Rio de Janeiro. Por otro lado, seguimos estando en un boom constante de pruebas dentro del mundillo de las carreras populares de atletismo. Sin ir más lejos, este mes de agosto en la provincia de Zamora nos podemos permitir el lujo de poder dejar de buscar como locos pruebas para elegir a cuál de todas vamos a ir. ¿Positivo o negativo?

El sábado dará comienzo la Vuelta a España, la prueba más importante de ciclismo en nuestro país. Como puede que les pase a muchos aficionados a este deporte, me he enterado, gracias al bombo que le han dado los medios especializados, de que Alberto Contador, Nairo Quitana, Alejandro Valverde y Crhis Froome estarán presentes este 2016 en la ronda española. Reconozco que he tenido, durante un tiempo, la sensación de que únicamente éstos iban a ser los participantes en esta Vuelta a España. La inmensa mayoría de las noticias que he leído vinculadas a esta prueba (y que no estaban relacionadas con el recorrido) centraban todos sus focos en este cuarteto de ciclistas. Y qué queréis que os diga, tengo la sensación de que estos cuatro ciclistas podrían tener muchas posibilidades de llevarse el maillot rojo dentro de tres semanas si alguno de ellos no hubiera tenido, por ejemplo, un calendario tan cargado en los últimos meses. Estoy hablando del británico Chris Froome y del murciano Alejandro Valverde. Está claro que tienen las facultades suficientes como para estar muy arriba en la General; de hecho, ambos ya saben lo que es, pues Froome ya ha hecho segundo y Valverde la ha ganado, pero, las cosas como son, y sobre todo en el caso del ciclista del Movistar, han tenido un calendario un tanto cargado en los últimos meses. Froome ganó el Tour y estuvo en los Jugos Olímpicos, donde, quizá, mostró un nivel un tanto más bajo respecto al Tour, aunque debemos tener muy cuenta un dato importantísimo, y es que el del Sky es un corredor de vueltas por etapas, no de carreras de un día, algo que puede justificar, en cierta medida, su actuación hace un par de semanas en la prueba en ruta de los Juegos Olímpicos, pero ésto creo que no justifica el hecho de que haya acumulado 21 días de competición en el Tour con una presión considerable por ser el líder de la prueba, y que relativamente poco después de acabar la ronda gala, se fue a competir a Rio de Janeiro, y que tres semanas después, lo que viene a durar un Tour, disputará la Vuelta a España. ¿Mucho esfuerzo en poco tiempo? Creo que sí, aunque, quizá, haya encontrado tiempo suficiente para recuperar. Personalmente, me gustaría verle recuperado y que disputar al cien por cien la Vuelta, pero creo que es complicado.

Aun así, creo que Chris Froome tiene muchas más posibilidades de disputar la Vuelta en buenas condiciones respecto a Alejandro Valverde. El murciano del Movistar no se ha conformado con estar en el mismo pelotón que el británico en el Tour y los Juegos Olímpicos, sino que, además, se fue a disputar el Giro de Italia. Es decir, que a los 21 días de competición del Tour y al día de los Juegos que tiene Froome, a mi tocayo le tenemos que sumar no uno, ni dos ni tres días más, sino 21. Es decir, que desde mayo hasta agosto Alejandro Valverde se ha metido entre pecho y espalda cuarenta y tres días de competición. Estoy convencido de que tanto Alejandro como los entrenadores del Movistar saben perfectamente cómo han organizado la temporada de tal manera que el ciclista pueda aguantar todas las competiciones que se han marcado como objetivo. Creo que será muy complicado que Valverde pueda rendir al cien por cien, algo que, de hacer, le permitiría estar muy, muy arriba, pero también creo que si desde Movistar no le meten presión, dejando que corra por sensaciones y, cuando sea oportuno, ayudar a Nairo, quien a priori es el jefe de filas del Movistar.

Sobre Contador y Quintana. Creo que el ciclista pinteño es, para mi, el ciclista que tiene más posibilidades de ganar la Vuelta a España. No pudo acabar el Tour por lesión y se perdió los Juegos Olímpicos, algo que se le criticó bastante, pues por los mismos días que se celebraba la prueba en ruta, Alberto ganaba la Vuelta a Burgos. Pero bueno, creo que a priori llega algo más fresco y con ansias de guerra. Nairo Quitana, por otro lado, no ha competido en los Juegos Olímpicos, pero sí en el Tour, un Tour donde para nada se mostró en su mejor versión, y realmente se limitó a ir a rueda de Froome, sin ningún ataque serio en busca de arañar segundos de cara a la General de la ronda francesa. Lo más probable es que, habiendo sido el Tour su principal objetivo, la respuesta a esa falta de ataques es, quizá, un tanto evidente, y es que estuvo bastante alejado de su mejor estado de forma, lo que pudo llevarle a no rendir como todos esperábamos.

Después de varios años, Zamora tiene de nuevo en el pelotón profesional a un ciclista. Tras competir durante un tiempo en el Team Ecuador, Jaime Rosón se recalificó, volviendo a ponerse el maillot verde del Caja Rural, con el que, dentro de la categoría Sub-23, ganó el Memorial Valenciaga y el Campeonato de España de la categoría, lo que le llevó a probar de nuevo con los profesional en tierras estadounidenses. La siguiente campaña, el Caja Rural decidió, viendo su gran palmarés en su último año de Sub-23, volver a subirlo a la máxima categoría del ciclismo. Jaime lograba en Turquía su primera victoria como profesional en la etapa reina. Y ahora, unos meses después de aquella ansiada primera victoria, Jaime estará el próximo sábado en la salida de la primera etapa de la Vuelta a España. La verdad es que me alegra muchísimo saber que Zamora tendrá de nuevo a un ciclista compitiendo en la vuelta por etapas más importante a nivel profesional en nuestro país.

Con la contrapartida de la noticia de que Jaime correrá la Vuelta, el martes el ciclismo zamorano se llevó un palo muy grande. Fallecía Mariano Quevedo, una de las personas que más ha hecho por el ciclismo en Zamora. Organizador de los eventos más importantes dentro del mundillo, como la Vuelta a Zamora o el Trofeo Ayuntamiento, Quevedo era un enamorado del mundillo de las dos ruedas. Fue entrenador de toda una generación de ciclistas, de los que hoy en día muchos han intentando seguir sus pasos, intentando mantener a los cada vez más escasos niños que se animan a dar pedaladas en Zamora. A su hijo, Francisco Javier Quevedo, le metió también el gusanillo del ciclismo. Francisco Javier fue Campeón de España en pista, y llegó a defender los colores del equipo profesional CLAS, siendo uno de los sprinter del equipo. El ciclismo zamorano ha sufrido la pérdida de una de las personas que más hizo por él.

Y después de dedicar gran parte del artículo al mundo de las dos ruedas, toca cambiar de lado y pasarse al atletismo. Después de unos días entrenando con sensaciones y conclusiones de lo más variopintas, me encuentro en el día previo a la que será mi primera competición en la presente temporada. Mañana me tocará calzarme las zapatillas y colgarme de la camiseta el dorsal que me corresponda para competir sobre 9600 metros en La Zarza de Pumareda (Salamanca). Allí competí el año pasado con unas sensaciones y un resultado pésimos debido a un catarro que arrastraba desde los días previos. Mocos, mocos, más mocos y algo de fiebre no me dejaron disfrutar nada de una competición que, siendo sinceros, me pareció que era idónea para ello. No siempre podemos correr o competir como nos gustaría, y en esta ocasión no hubo manera de encontrar ni sensaciones ni ritmo. Para esta ocasión, mi estado de forma no es el idóneo para correr rápido, pues, como he comentado en tantas ocasiones, estoy haciendo kilómetros, pero todos ellos de carrera continua, a ritmos cómodos. Por lo tanto, mi idea para mañana será salir y ver cuáles son las sensaciones. Intentaré acoplarme a un ritmo en base a cómo me vaya notando según vayan pasando los kilómetros. Sigo teniendo en mente lo de ir a 3'45, pero lo veo un tanto complicado. Está claro que si veo que estoy compitiendo a este ritmo y las sensaciones son buenas, desde luego que voy a ir a por ello, pero habrá que ir viendo poco a poco.

Sobre futuros entrenamientos, me gustaría comenzar a hacer series la próxima semana. ¿Factible? La verdad, llevo diciendo mucho tiempo que voy a volver a hacer series, pero, a la hora de la verdad, me decanto por irme a rodar. Lo de que será la temporada de mi regreso o que voy a preparar una carrera suena ya siempre a lo mismo, a objetivo sin cumplir. Mi cabeza ya no es lo que era para centrarme y luchar por un objetivo, sino que prefiere utilizar el atletismo como método para despejarme. Desde luego que eso también está muy bien, pero está claro que aun me sigue saliendo algo de la venilla competitiva cuando veo un dorsal, aunque sepa que mi estado de forma no me va a permitir competir a los mismos ritmos que cuando entrenaba de una manera más organizada. Como siempre digo, no me arrepiento de todo lo que he hecho desde que dejé de entrenar con Teo, pero creo que, quizá, esta temporada, después de llevar tres años sin llevar un plan demasiado organizado, me empiece a plantear lo de entrenar de una manera adecuada. Aun soy joven y creo que puedo intentar retomar los ritmos que en su día tocaba. ¿Por qué no?

Nos vemos… haciendo deporte, claro.


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